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    Conoce los 4 niveles del Ser

    por | Sep 22, 2021

    Si te pregunto … ¿Quién sos? y ¿Qué sos?….¿Qué responderías?.

    Esas son las clásicas preguntas existenciales difíciles de abordar, pero que en algún momento de nuestras vidas nos generan inquietud y muchas veces puntos de inflexión.  En mayor o menor medida, todos buscamos sentido a lo que somos. De hecho, las respuestas van variando dependiendo de las circunstancias y las experiencias que nos hayan tocado afrontar.

    Por prematuro que parezca, me recuerdo a mi misma con 6 -7 años…acostada en mi cama antes de dormir haciéndome a mí misma esas preguntas y la sensación que me dejaban era lo más parecida a entrar a un ¨agujero oscuro sin salida¨.
    Esa curiosidad inherente en mí, me llevó a explorar distintas alternativas que me fueron dando comprensión y tranquilidad. Solía buscar las respuestas afuera, hasta que me di cuenta que el sentido está adentro de uno mismo. Fui creando ¨mi propia religión¨ quedándome con todo aquello que resonara en mi como ¨mi verdad¨ y siendo respetuosa de la ¨verdad de otros¨ aunque no coincida con la mía.

    Mis años de experiencia y estudio en el desarrollo de la consciencia humana, ha generado en mí la habilidad para observar a una persona como un Ser Integral, aunque él o ella no puedan reconocerse así mismo/as como tal. Considero que el mayor beneficio de este abordaje, es el poder sentirnos integrados y reconocernos más completos y coherentes.

     

    << Expandir la consciencia del Ser, implica considerar que somos mucho más que aquello limitado con lo que usualmente nos identificamos. >>

     

     

    Los 4 niveles del Ser

    Nivel 1: Cuerpo Mental

    Nivel 2: Cuerpo Emocional

    Nivel 3: Cuerpo Físico

    Nivel 4: Cuerpo Espiritual

    A simple vista…¿Con cuál te identificás más? ¿Te considerás una persona más bien física, emocional, mental o espiritual? ¿De qué nivel estás más desconectado/a?

    Es normal que nos identifiquemos más con un nivel que con otros, porque depende de la estimulación que hayamos tenido en nuestra vida. Sin embargo, la extrema identificación de la persona con alguno de estos cuerpos o niveles, puede generar ceguera de los otros 3. Como consecuencia, estamos ante una persona con una consciencia de sí misma en desequilibrio…no integrada y fraccionada. Y eso puede llegar a generar mucha insatisfacción y sufrimiento.

    Es por eso que me gustaría profundizar brevemente en algunas características de personas que se sobre-identifican con cada uno de estos niveles, para que amplíes tu percepción:

    1 – Nivel – Cuerpo Mental.

    Yo le llamo con humor ¨estar de-mente¨: hay personas que están muy ancladas en su cabeza, han desarrollado una capacidad intelectual tal, que su inteligencia puede volverse hasta su propio enemigo en alguna etapa de su vida. Porque todo lo racionalizan, hasta sus propias emociones y eso conlleva a una desconección con el disfrute. Colapsan cuando se enfrentan a situaciones en donde ¨no encuentran lógica¨ o les resulta ¨injusto¨. Se quedan en el plano dual, donde su crítico interno tiene la voz más fuerte y es quien comanda la existencia, se juzga a sí mismo y juzga a otros lo que es correcto o incorrecto según su modelo de creencias. Sufren mucho el ¨sin sentido¨ y la ¨injusticia¨.
    Características más comunes: rigidez, distancia emocional, procrastinación, perfeccionismo, autoexigencia, ansiedad, preocupación, control, obsesión, conflicto al momento de relacionarse con otros, falta de empatía.
    Un dato no menor, es que la educación formal de la que venimos, estimula y premia justamente al desarrollo de la inteligencia intelectual y es motivo suficiente para que desestimemos otros aspectos importantes de nuestra existencia.

     2- Nivel – Cuerpo Emocional.

    Muy fácil de identificar en personas empáticas, expresivas, impulsivas y sensibles donde la emoción es quien conduce el comportamiento. El miedo, la tristeza, la ira y la felicidad son las emociones que son consideradas primarias. Cuando estas emociones son expresadas exacerbadamente, estamos ante una persona ¨tomada por su estado emocional¨. Y así se empieza a etiquetar así misma, consciente o inconscientemente, desde la óptica de su emocionalidad predominante. ¨Soy iracundo/a, malhumorada/o, alegre, deprimido/a¨, o bien un ¨soy muy sensible¨.  Comenzar a confundir la identidad con un estado de ánimo que se ha hecho característico, hace que la persona experimente la realidad desde ese filtro limitante. 

    Por otra parte, las personas más conectadas con su sensibilidad son generalmente las que tienen más desarrolladas su Intuición – una vasta fuente de información que poco tiene de ¨razón¨ – porque justamente se siente y no se piensa, sino que se percibe como una sensación, una pequeña voz que no solo requiere de ¨silencio mental¨  sino también de cierta ¨estabilidad emocional¨ para poder escucharla.

    3- Nivel – Cuerpo Físico.

    Es el más fácil de percibir, porque tenemos 5 sentidos básicos que nos permiten dimensionar la densidad y funcionalidad de nuestro cuerpo físico. Es a través del oído, el gusto, el tacto, el olfato y la vista, que podemos conectarnos con nuestra realidad corporal y espacial. Nadie se negaría así mismo a que tiene un cuerpo, ¿O sí?. Sin embargo, muy pocos lo reconocemos y lo honramos como el perfecto sistema que es.
    El cuerpo humano tiene funciones automáticas y de supervivencia que lo mantienen en constante estado de reparación, reconstrucción y transformación. Hay personas que se identifican mucho con su propio cuerpo, lo trabajan, lo nutren, lo cuidan, mientras que otros ni siquiera pueden contemplarlo en un espejo y menosprecian su propia existencia con hábitos que son destructivos.
    Mantener una sana conexión con nuestro cuerpo físico – tanto interna como externamente – es lo que nos permite el movimiento, el accionar y la experimentación sensorial de nuestra vida humana.

    4- Nivel – Cuerpo Espiritual.

    Hasta hace algunos años atrás, se consideraba que la espiritualidad estaba relacionada a las religiones o cultos que honraban a un ser superior, en muchos casos fuera de sí mismos. Actualmente el concepto de este nivel se ha expandido, sin necesidad de encuadrarse en una doctrina. Desde mi punto de vista, prácticas actuales como el Yoga y la Meditación, han abierto la posibilidad a las personas a experimentar una percepción diferente, tan difícil de explicar como de negar hasta para el más racional.
    El espíritu es lo que genera animación en nuestro ser (el ánima), es el estado de presencia. Es una energía más trascendental que está asociada a la fuente y origen de los otros niveles. Qué nombre ponerle a esa fuente…dependerá de lo que a cada uno le resuene más: Dios, Universo, Conciencia superior, Alma, Campo cuántico, Cosmos, etc. Lo que sí está claro, es que para creer en ello es necesario experimentarlo y cada persona lo percibirá a su manera.
    Un punto clave acá, es que la conexión con nuestro cuerpo espiritual, nos permite conectar con una fuente de paz y plenitud más allá de las dualidades y contradicciones de la mente y de la finitud del cuerpo físico. Es nuestra naturaleza más esencial, que al darle lugar, accedemos a una potencialidad de información y creación que es inherente a todo ser humano.
    Por eso la práctica de meditación es la puerta de acceso a esa realidad de energía interna, que sucede en esos espacios de ¨no-mente¨ y condicionamientos aprendidos.

    Expandir nuestra capacidad de evolucionar conscientemente hacia un bienestar superior.

     

    El conocimiento de estos 4 niveles, desde mi experiencia, nos permite conectar con diferentes dimensiones de nuestra naturaleza humana. Si logramos generar armonía entre ellos, podemos acceder a nuestra máxima potencialidad creadora.
    Prestá atención en donde te encontrás hoy, cual de esos niveles estás negando explorar en tu vida y cuál te da más curiosidad integrar a tu realidad, para convertirte en un Ser más completo.

    En un proceso de Coaching o bien en una conversación que se desarrolla en un contexto de confianza, me resulta muy fácil identificar en cuál de estos niveles la persona está más sobre-estimulada e influenciada y hasta muchas veces estancada.

    Poder acompañar a una persona a identificarse de forma más integral con su propio Ser y generar posibilidades a través de herramientas de autoconocimiento, es realmente uno de mis mayores propósitos y por eso mi intención de compartir una aproximación del concepto en este artículo de blog.

    Espero te haya sido de utilidad. Me encantaría saber si resonó en vos y con qué te pudiste identificar.

     

     

    << Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana >>

    – Pierre Teilhard de Chardin –

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